El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, anunció este lunes el fin de la «fase intensiva» de la guerra en el norte de la Franja de Gaza, y adelantó que pronto terminará también en el área de Jan Yunis, donde se concentran ahora los combates en el sur del enclave.
Gallant explicó que las tropas están llevando a cabo operaciones de menor intensidad en el norte de la Franja, «tras derrotar a todos los batallones de Hamás en la zona», el mismo día que el Ejército israelí informó de la retirada de una de las divisiones que operan en el enclave, donde quedan aún tres.
«En el sur de la Franja de Gaza, la fase intensiva terminará pronto», avanzó Gallant en referencia a la batalla de Jan Yunis, bastión de Hamás en el sur, sin dar un calendario exacto.
El ministro indicó que las tropas israelíes en Jan Yunis están enfocadas en dar con «la cabeza de la serpiente», en alusión a la dirección de Hamás, que creen que se esconde en los túneles subterráneos de esa ciudad.
Israel tiene como prioridad dar caza al líder de Hamás dentro del enclave, Yahya Sinwar, y al jefe de su ala militar, Mohamed Deif, considerados ambos los cerebros del brutal atentado en suelo israelí del 7 de octubre, que dejó más de 1.200 muertos y unos 250 secuestrados.
«También cortamos las carreteras que conducen a Rafah por encima y por debajo de la tierra», indicó Gallant, sobre la interrupción de las comunicaciones entre Jan Yunis y Rafah, en el extremo meridional del enclave, para evitar que los cabecillas de Hamás puedan huir.
Por su parte, en el norte de la Franja, donde el Ejército israelí tiene el control militar casi completo, las tropas ya se ocupan de operaciones de baja intensidad «para localizar los sitios restantes de Hamás y matar o capturar a los últimos agentes del grupo terrorista», aclaró el ministro.
Las declaraciones del ministro coinciden con el anuncio del Ejército israelí sobre la retirada del terreno de la 36º División, para un periodo de recuperación y entrenamiento, como parte de la estrategia israelí de una campaña a largo plazo contra Hamás, que también incluye reforzar tropas en Cisjordania, donde la violencia va en aumento.
Sobre la Gaza de posguerra, Gallant indicó que debe ser gobernada por los palestinos, calmando los temores de que Israel pueda ocupar y colonizar al territorio, algo que pide la extrema derecha.
Pocos minutos después de que Hamás publicara un nuevo vídeo propagandístico en el que informa de la supuesta muerte bajo las bombas de otros dos rehenes, Gallant insistió en que solo «la presión militar» permitirá liberar a los cautivos.
“Si el fuego cesa, el destino de los rehenes quedará sellado durante muchos años en cautiverio de Hamás. Sin presión militar, nadie nos hablará. Sólo desde una posición de fuerza se puede liberar a los rehenes”, afirmó.
Los comentarios del ministro sobre los rehenes llegan en un momento de gran frustración por parte de las familias, quienes creen que el Gobierno debe negociar y que la presión militar no ha permitido la liberación de ningún cautivo en casi dos meses.
Por su parte, las Brigadas al Qasam y las Al Quds, brazos armados de Hamás y la Yihad Islámica respectivamente, confirmaron enfrentamientos armados con las tropas israelíes en el centro de Gaza y también en Jan Yunis, principal ciudad del sur de la Franja donde los combates no dan tregua desde hace más de un mes.
En las últimas 24 horas, el Gobierno gazatí de Hamás confirmó más de 130 muertos en 12 «masacres de la ocupación», con lo que las víctimas mortales en más de 100 días de ofensiva ya superan los 24.100 -además de unos 8.000 cuerpos que se calculan desaparecidos bajo los escombros-, y los heridos ascienden a 60.800.
La mayoría de estos muertos son a causa de los ataques aéreos israelíes, a menudo contra edificios residenciales, que se concentraron en el centro y sur del enclave, aunque unas 30 personas murieron en bombardeos en dos barrios periféricos de Ciudad de Gaza, en el norte.
En el campamento de Maghazi, en el centro, los bombardeos se produjeron cerca de una escuela secundaria de niñas donde se refugian «un gran número de personas desplazadas», informaron a EFE fuentes palestinas.
Además, por cuarto día consecutivo, las comunicaciones y los servicios de Internet permanecen cortados, en parte por la falta de combustible y la destrucción de más de un 80 % de la infraestructura en la Franja, en el séptimo apagón comunicativo que sufre el enclave desde que comenzó la incursión terrestre de las fuerzas israelíes.
La Franja, con cerca de 2 millones de desplazados que viven hacinados y en riesgo de hambruna, se precipita a su mayor catástrofe humanitaria, donde «la vida es un infierno», según palabras hoy del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien denunció más de 300 ataques a la red sanitaria y agencias humanitarias en 100 día de conflagración.
«Hay pacientes a los que se les practican amputaciones que podrían evitarse, debido a la destrucción del sistema de salud, y aquellos que sufren enfermedades crónicas mueren por falta de tratamiento», lamentó el jefe de la OMS.
Mientras prosigue sus combates contra las tropas israelíes, Hamás publicó hoy un vídeo propagandístico en el que anunció la muerte bajo las bombas de dos rehenes, Yossi Sharabi, de 53 años, e Itay Svirsky, de 38, aunque Israel no ha confirmado la información.
Hamás también celebró, pero no reivindicó, un ataque múltiple cometido por dos palestinos en la ciudad israelí de Ranana, al norte de Tel Aviv, que incluyó apuñalamiento y atropellos, causando la muerte de una mujer de unos 70 años, y dejando heridas a otras 17 personas, 7 de ellas menores.
Los atacantes eran dos parientes que habían entrado ilegalmente a Israel, procedentes de Hebrón, en Cisjordania ocupada, donde otros dos palestinos murieron hoy por disparos israelíes en una incursión del Ejército en la cercana localidad de Dura.
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