Un álbum para dormir. Bajo esa premisa, la banda estadounidense Vulfpeck subió tal vez uno de sus más grandes éxitos: Sleepefy.
Con 10 canciones totalmente inéditas, esta agrupación de jazz y funk logró que su disco tuviese más de cinco millones de reproducciones en tiempo récord. Sin embargo, a pesar de dicho triunfo, Spotify decidió eliminar el álbum.
La plataforma de origen sueco, reconocida principalmente por su gran biblioteca de música y podcasts, es tal vez una de las más populares a nivel mundial.
Esto también se le puede atribuir a la facilidad que tienen los artistas para subir su contenido y que millones de personas alrededor del mundo escuchen su música, mientras que, a su vez, generan ganancias por ello.
Así funciona el pago de las regalías en Spotify
Aunque puede que al principio estas no sean tan evidentes como se espera, la constancia y el tiempo podrían ser un gran aliado. De hecho, la plataforma paga entre 0.003 – 0.005 dólares por reproducción.
Sin embargo, esto ha cambiado a través del tiempo, pues para que eso suceda, los artistas deben cumplir con ciertos requisitos y así poder cobrar las regalías.
Entre ellos se incluye la cantidad de segundos escuchados en cada canción. Es decir, que para que una pieza pueda generar regalías, deberá ser escuchada como mínimo durante 30 segundos.
Además, las pistas también deben alcanzar por lo menos las 1.000 reproducciones en los primeros 12 meses para poder monetizarlas.
Dichas políticas comenzarán a regir desde este 2024 con el fin de prevenir que inteligencias artificiales y bots logren generar ganancias.
La estocada reina de Vulfpeck
Hace 10 años la plataforma era más flexible, pero no por ello dejaba de pedir ciertos requisitos para que una pista fuese monetizada.
Aun así, el pago no ha cambiado mucho. Es por ello que para poder vivir de la música o generar el dinero suficiente que justifique los gastos de producción, se necesita una gran cantidad de oyentes.
Vulfpeck, una banda originaria de Michigan, Estados Unidos, tenía muy claro esto, razón por la cual se las ingenió para «engañar» a la plataforma y hacer realidad su sueño de recorrer el país norteamericano en el 2014.
Fue así como nació Sleepefy, un álbum sin precedentes, distinto y totalmente anormal en la plataforma. Un disco de 10 pistas pensado para reproducirse mientras duerme.
Pero, ¿cómo descansar bien con una serie de canciones de fondo? Pues bien, para suerte de muchos, los temas de este álbum no tenían ningún sonido.
Ni ruido blanco ni nada instrumental. Simplemente, estaba en total silencio.
Las canciones tituladas Z, Zz, Zzz ,y así hasta llegar a las 10 ‘Z’, duraban entre 31 y 32 segundos, razón por la cual eran elegibles para ser monetizadas.
Solo faltaba una cosa: los oyentes únicos. Fue entonces cuando a la agrupación se le ocurrió la estocada reina y le pidió a sus fanáticos que por favor dejaran el álbum en reproducción mientras dormían.
Pero, ¿qué recibían ellos a cambio? Pues bien, el trato era que de alcanzar una suma significativa de oyentes, la entrada a cada concierto de la gira sería gratuita.
Más de 5 millones de reproducciones equivalen a miles de dólares
Gracias a los cinco millones de reproducciones que obtuvieron en tiempo récord, Spotify se vio obligado a desembolsar 20.000 dólares.
En ese momento, la plataforma pagaba 0.005 dólares por cada pista reproducida, lo cual se traduce en que por cada 100 reproducciones, pagan 50 centavos de dólar.
Pero la dicha no duró tanto, pues cuando la empresa sueca se dio cuenta de lo sucedido, le pidió a la banda eliminar el álbum, explicando que lo que habían hecho violaba las políticas de la compañía.
Aunque los músicos no aceptaron en una primera instancia, finalmente la compañía quitó de su repertorio el disco, el cual, dentro de todo, generó las ganancias suficientes para realizar la gira prometida y además, darle a la banda un gran reconocimiento.
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